¡Vámonos a comprar el protector solar!

 

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Ya estamos empezando a sentir el calor del verano y esta escena parece repetirse en toda España.

Una familia acude a la farmacia a comprar su protector solar y pide un protector para toda la familia.

Pero…¡Eso no vale! Le contesta el farmacéutico.

Cada persona necesita uno específico, dependiendo de su tipo de piel, deben ser escogidos a medida, como un traje.

Por ejemplo: para los niños que son de piel clara y ojos claros deber ser 50+, para el padre que está más moreno, de 20 a 30.

Y para la madre, que presenta manchas y arrugas prematuras en la cara y escote, también 50+.

También habrá que escoger entre crema, emulsión, gel, aerosol, espuma o polvos compactos.

¡No vale uno para todos y para todo el verano!

Al padre le gustará uno tipo gel que no le dé grasa, a la madre en emulsión, para que le hidrate algo, y sus hijos el pediátrico, más denso y más resistente al agua.

Cada uno, el suyo. Además hay que aplicarlo 30 minutos antes de exponerse al sol y debe reaplicarse generosamente cada 2 horas.

Los protectores solares son invenciones modernas, ya que la industria de los protectores no comenzó realmente hasta la Segunda Guerra Mundial, cuando los gobiernos necesitaron cremas para proteger a las tropas que estaban en lugares de clima extremo como en el Pacífico.

Hoy en día, a los 50 años de la introducción, tenemos una gran variedad que nos defienden del sol y pueden ser clasificados en tres tipos:

1. Contienen filtros físicos o inorgánicos: Son impermeables a la radiación solar y actúan por reflexión, es decir, reflejan la luz. Además de los rayos ultravioleta, controlan los visibles y el infrarrojo. Podríamos decir que tienen efecto pantalla y los más utilizados son: óxido de zinc, dióxido de titanio y mica. Son cosméticamente poco adecuados, ya que suelen dar aspecto de máscara.

2. Contienen filtros químicos u orgánicos: Los más utilizados, absorben la radiación solar ultravioleta, Captan la energía y la transforman en una longitud de onda inocua para la piel. Los más conocidos son el PABA, ácido cinámico, alcanfor, benzofenoma, etc.

3. Contienen filtros biológicos: Actúan directamente sobre el mecanismo que altera la luz solar a nivel celular. Serán los que tengan más futuro puesto que aún se están desarrollando completamente.

y… ¿Qué es el FPS?

Es un número que indica cuál es el múltiplo de tiempo al que se puede exponer la piel protegida para conseguir la misma rojez o quemadura que se obtendría sin protección. Ejemplo: si una persona puede exponerse el primer día 10 minutos al sol sin tener quemaduras ni enrojecimiento, un FPS 15 le protegerá del sol durante 150 minutos (10×15).

Cuanto más alto es el FPS más alta es la protección a los rayos solares.

En Europa se ha creado un sistema unificador llamado COLIPA, debido a la falta de homologación de los FPS de una marca a otra.

Ya no existirán FPS superiores a 50+, puesto que estos rondan el 98 por ciento de filtración.

Está claro que para escoger el idóneo debemos tener en cuenta nuestro fototipo, nuestro tipo de piel y nuestro comportamiento frente al sol, y si tenemos dudas podremos buscar el consejo de dermatólogos o farmacéuticos.

En nuestra farmacia SantaCruz pueden encontrar una gran selección de fotoprotectores adaptados a todos los gustos y necesidades, destacando los de las marcas Vichy y LaRochePosay , que se caracterizan por adaptar la piel al daño solar.

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